CLiP 2006


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eLearning: Construyendo nuevos entornos para el aprendizaje.
(Pedro P. Sánchez-Villalón, Manuel Ortega, Asunción Sánchez-Villalón, Celina de Diego)

Pedro P. Sánchez-Villalón
ppsanch@fimo-cr.uclm.es
Universidad de Castilla-La Mancha
Castilla - La Mancha
Spain
Manuel Ortega
Manuel.Ortega@uclm.es
Universidad de Castilla-La Mancha
Castilla - La Mancha
Spain
Asunción Sánchez-Villalón
Asuncion.Sanchez@uclm.es
Universidad de Castilla-La Mancha
Castilla - La Mancha
Spain
Celina de Diego
celia.dediego@terra.es
Escuela Oficial de Idiomas de Ciudad Real
Ciudad Real
Spain

La nueva revolución en curso de las tecnologías de la información y las comunicaciones está produciendo grandes cambios en la sociedad actual, afectando entre otras cosas al paradigma del aprendizaje. Se facilita la comunicación y el acceso a la información de una forma abierta permitiendo la construcción de nuevas representaciones mentales, base de lo que consideramos el aprendizaje, mejorando éste ya que estas tecnologías ‘can help us engage learners in active, constructive, intentional, authentic, and cooperative learning’ (Jonassen et al. 1999). El aprendizaje formal está pasando de ser un proceso receptivo de adquisición de conocimiento, producto de la enseñanza, a ser una experiencia de construcción de conocimiento, un proceso mucho más activo, que se complementa con otros tipos de aprendizaje en los que no interviene la enseñanza. No es sólo el enfoque lo que es diferente sino que además se está produciendo un cambio global en los fundamentos pedagógicos del sistema educativo. Todo el proceso de aprendizaje formal está en tela de juicio: los roles de los participantes, el entorno de aprendizaje, los centros educativos, los materiales y contenidos, etc., incluso las disciplinas necesitan renovarse. Nuevos elementos aparecen en cada categoría: nuevos roles; nuevos entornos, virtuales o mixtos; nuevos escenarios de aprendizaje paralelos; materiales digitales ahora llamados objetos de aprendizaje; y nuevos tipos de información que estudiar y que interiorizar.

No podemos meramente adaptar el sistema aplicando parches al aprendizaje tradicional para utilizar los nuevos medios. Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación afectan a aspectos fundamentales de la sociedad, imponiendo nuevas pautas y estrategias en la construcción del conocimiento del mundo que tiene el individuo. Estas tecnologías deben ser tratadas de forma integradora y global, considerando las características más innovadoras como la ubicuidad (Weiser 1991) y la posibilidad de la colaboración (Bereiter y Scardamalia 2003) como pilares de un nuevo paradigma del aprendizaje, donde la interacción y el contexto juegan un papel predominante.

La teoría de la actividad basada en los principios constructivistas (Vygotzky 1978) se está convirtiendo en el eje motor del nuevo estilo de aprendizaje. Los aprendices son los activadores principales de la construcción de su conocimiento y los profesores tienen la labor de guiarlos en ese proceso. Para esto, el alumno tiene el derecho de acceder a toda la información que necesita, y el profesor debería proporcionarle los recursos estratégicos y las pautas adecuadas para seleccionar y tener la experiencia del conocimiento a través de la interacción con la información los demás, y finalmente dejarles desarrollar el pensamiento creativo en cada pieza de aprendizaje que va experimentando. Eso le ayudará a ir construyendo personalmente de forma progresiva y cada vez más independiente su nuevo conocimiento del mundo (construccionismo, Papert 1991).

Las Iniciativas Europeas en Educación (Proceso de Bolonia, desde 1999) promueven el aprendizaje enfocado en las competencias, tanto las generales (‘savoir’, ‘savoir-être’, ‘savoir-faire’, ‘savoir-apprendre’) como las específicas de cada disciplina. Y asumen como primer objetivo el aprender a aprender, que es el cambio fundamental que debe producirse en el sistema. Así, lo que se ‘sabe hacer’ ('can-do' o ‘know-how’) establece la base para que los objetivos de aprendizaje se lleven a cabo en contextos y tareas prácticas, generalmente diseñadas por profesores, y con acceso a los contenidos que puedan ayudar al alumno en la realización de esas tareas. Las tareas normalmente implican el uso de un conjunto de destrezas integradas en estrategias y se centran en actividades de resolución de problemas o de simulaciones en la mayor parte de las ciencias experimentales (Anido et al. 2001).

En cuanto a las Humanidades, en especial en el aprendizaje de lenguas, las competencias específicas son variadas y debemos empezar reflexionando de nuevo sobre su valor y en qué grado influyen sobre el aprendizaje. Está ampliamente aceptado que las destrezas de uso de una lengua implican componentes lingüísticos, sociolingüísticos y pragmáticos que se deberían revisar a la luz del paradigma de las nuevas tecnologías. En este sentido el Marco Común de Referencia Europeo para las Lenguas (2001) ha definido nuevas destrezas más integradoras (a las que se refiere como "Interaction", en las que se incluyen el trabajo en grupo, los proyectos colaborativos y la comunicación real). Las tareas en el aprendizaje de lenguas proporcionan la práctica de las destrezas necesarias para que los aprendices afronten situaciones de la vida real, en contextos auténticos, y se impliquen en la comunicación activa (Warschauer 1997). Entre éstas, escribir y hablar son las dos habilidades productivas más efectivas a la hora de afianzar estructuras de conocimiento (Jonassen et al. 1999), a partir de la nueva información adquirida leyendo, escuchando, observando y viviendo experiencias. Damos forma (escrita o hablada) al conocimiento, lo que nos hace interiorizar la información adquirida como conocimiento propio.

Afortunadamente, los medios o la tecnología que nos está proporcionando la información es también la que nos proporciona recursos para su gestión, Internet. Y la interfaz más utilizada para ello es la Web, que nos permite el acceso ubicuo a la información desde cualquier sitio en cualquier momento. Navegamos por la Red principalmente para recibir información textual y, cada vez más, multimedia. La interacción es también posible, reaccionando ante la información con formularios y escribiendo en foros o chateando. Hay ahora nuevas tecnologías para escribir en la Web, los blogs y los wikis (Godwin-Jones 2003).

Basándonos en estas tecnologías hemos desarrollado un servicio online para aprender: primero para el aprendizaje de lenguas, para aprender a escribir escribiendo, y de ahí, nos proponemos extender su utilidad a otras disciplinas puesto que escribir ayuda a interiorizar eficazmente el conocimiento adquirido con el acceso interactivo a la información. Es AWLA, un servicio para el aprendizaje basado en la escritura en Web. AWLA aplica principios pedagógicos al desarrollo de la destreza de la escritura, basándose en tres conceptos: el producto escrito (centrado en la información), el proceso de escritura (basado en la técnica de desarrollo del texto) y en la destreza de la escritura (basada en la comunicación centrada en contextos o escenarios). Los alumnos escriben textos en la Web bien de forma individual o en colaboración siguiendo la guía del profesor. AWLA permite el acceso a toda la información que hay en la Web, a herramientas de lenguaje (diccionarios basados en Web y al motor de búsqueda de imágenes de Google, lo que junto a la utilidad de carga (upload) de ficheros permite ayudar a los alumnos a incluir de forma automática información multimedia en los documentos resultantes). También ofrece acceso a herramientas de comunicación, en este caso la utilidad de chat que se utiliza principalmente para comunicarse con el profesor y para negociar la colaboración en documentos realizados en grupo. El profesor puede hacer un seguimiento de las acciones de cada alumno, evaluarlo y corregir los textos resultantes. El plagio se detecta con facilidad por medio de un botón que permite comprobar texto que el profesor puede considerar como sospechoso. Para más información sobre estas funcionalidades y análisis de resultados iniciales véase Ortega y Sánchez-Villalón (2005).

AWLA ha sido el punto de partida para nuestro último desarrollo, un entorno de aprendizaje virtual basado en la capacidad de escribir en la Web. AIOLE (Aprendizaje Interactivo de Idiomas en un Entorno de Aprendizaje Online) integra AWLA y permite diseñar el escenario y las actividades necesarias para el proceso de aprendizaje. Siguiendo la tendencia actual de proporcionar recursos de aprendizaje más interactivos, AIOLE intenta ser una contribución al diseño de entornos de aprendizaje basados en escenarios que dan prioridad a facilitar el acceso a servicios en la Web, a utilidades para la comunicación, tales como la escritura en Web, más que a ofrecer contenidos para el aprendizaje en sí o facilitar su gestión (como los LMS, Learning Management Systems). El entorno de aprendizaje AIOLE permite a los profesores diseñar tareas o actividades de aprendizaje, hacer un seguimiento de los alumnos, desarrollar el escenario de acuerdo con la evolución del proceso de aprendizaje y ofrecer alternativas en dicho proceso. Todo esto se realiza de forma fácil, ‘amigable’. No hay que ser un experto en informática, ni un webmaster para diseñar estas tareas; un usuario común, competente en el manejo de ordenadores y en Internet puede realizar esta labor con facilidad. En definitiva, AWLA y AIOLE facilitan de forma ubicua el acceso a recursos de información, su desarrollo y diseño, la comunicación con otros usuarios con los mismos intereses, y la colaboración entre ellos en el logro de tareas comunes, creando de esta forma un sentido de comunidad virtual de aprendizaje, basada en la interacción por la escritura para el aprendizaje online como nuevo paradigma.

Bibliografía

 

 

 


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